Su historia
Miguel aprendió el oficio desde la base. Entre 2000 y 2010 trabajó en carnicería en Cusco, donde aprendió a reconocer un buen animal, a despostar con precisión y a entender qué pide cada corte.
Su exigencia lo convirtió en proveedor de carnes de hoteles cinco estrellas y establecimientos de lujo de la ciudad, un público donde la calidad no se negocia.
En 2009 dio el salto a la restauración y, a finales de 2010, inauguró el primer local de Águeda Restaurant: una parrilla pensada para compartir en familia, con la carne que él mismo selecciona.
Lo que distingue a Águeda de otras parrillas es el origen de su carne: cortes de ganado mejorado de la región, criado en Puno, Anta y Sicuani. Toda la carne es nacional.
En este blog comparte lo que ha aprendido en más de dos décadas: cómo elegir un buen corte, el punto ideal de cada carne, los secretos de la parrilla y la cocina peruana que llega a nuestras mesas.
